¿Sabes cuál es la estancia de tu casa donde pasas más horas al día? Aunque no te des cuenta, lo cierto es que el lugar en el que más tiempo pasas en tu hogar es el dormitorio y las horas que pasas durmiendo son decisivas para el resto del día. Por eso, tu dormitorio debe ser un templo del descanso.

Conseguir que la decoración de tu dormitorio gire en torno al descanso es una cuestión que se han tratado varias veces en anteriores posts, como por ejemplo, «¿Cómo decoro mi habitación para favorecer el descanso?»

Para convertir tu habitación en un lugar donde todos tus sentidos estén en contacto con elementos que estimulen el descanso, cada pequeño detalle debe estar pensado con mucho mimo. ¿Qué puedes hacer para que tu habitación favorezca  tu descanso?

Decorar la habitación. Los elementos sonoros:

Lo esencial a la hora de escoger una habitación como dormitorio, es pensar en su ubicación. Si las ventanas dan a la calle, está al lado del baño o se sitúa pared con pared con la casa de tus vecinos, hay más posibilidades de que los ruidos te despierten durante la noche. Si esto es inevitable, puedes insonorizar de cualquier ruido tu dormitorio, de manera sencilla y sin una gran inversión.

  • Pon alfombras para que los vecinos no consigan molestarte durante la noche, ni tus ruidos les molesten a ellos.
  • El sonido de los coches, semáforos o los ladridos de los perros, pueden llegar a ser muy molestos. Dedica tiempo a buscar unas cortinas que, además de tapar la luz, sean suficientemente gruesas para que contribuyan a evitar la entrada de sonido del exterior.
  • También puedes optar por insonorizar las paredes de tu habitación. Existen materiales como el corcho con los que puedes crear un ambiente moderno a la vez que evitar que el ruido invada tu zona de confort nocturno. Si este material no queda bien con tu decoración, siempre puedes optar por cubrir las paredes con telas de algún color o estampado que case mejor con tu estilo.

Decorar la habitación. Los elementos visuales:

  • Todo lo que veas debe fomentar tu descanso, desde los colores de las paredes, los cuadros y los elementos decorativos hasta tu pijama. Escogecolores pastel o tierra y combínalos entre ellos formando una paleta de colores armoniosa. Por ejemplo, rosa palo o azul cielo con tonos marrones y beige.
  • También es importante la forma en la que está iluminada la habitación. Intenta que la luz sea modular, para poder cambiar su dirección y que no dé directamente en tus ojos. Y por otro lado, que sea regulable. Así puedes disfrutar de luz más potente cuando necesites leer o escoger tu ropa para el día siguiente y, por el contrario, mantener una luz de ambiente suave cuando quieras tumbarte en la cama y relajarte.

Haz de tu habitación un sitio en el que puedas evadirte, acorde a tus gustos y donde reflejar tu personalidad, siempre pensando en conseguir el mayor descanso posible. Haz que tu dormitorio inspire paz, armonía y tranquilidad para que tú solo tengas que preocuparte de levantarte cuando suena el despertador. Relájate en tu templo del descanso personalizado y no te preocupes por nada más.

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