Es muy normal que los niños tengan pesadillas, sin embargo, debemos intentar que éstas afecten lo mínimo posible a su descanso. Hoy te contamos por qué tenemos pesadillas y cómo garantizar un sueño completo a los más peques de la casa. Sigue leyendo. 

 

¿Cuándo es más habitual tener pesadillas?

Los sueños suelen darse en mayor medida durante la fase REM del descanso, la última del ciclo de sueño y la más profunda, por lo que las pesadillas también se dan en dicha fase del descanso. Solo el 4% de estos sueños negativos ocurren en la fase no REM, aunque cuando despertamos, muchas veces ni nos acordamos.  

 

¿Por qué tenemos pesadillas?

Seguro que en algún momento de tu vida has experimentado los efectos tan característicos producidos por las pesadillas; sudores fríos y el corazón acelerado. Es muy común que a partir de los tres años surjan estos “malos” sueños y, aunque no se conocen razones exactas, los expertos lo asocian con: 

 

  • Las experiencias vividas durante la jornada: mientras duermes tu cerebro intenta procesar las experiencias vividas en el día a día, y puede suceder que algunas de ellas, más intensas, desencadenen estas pesadillas. 

 

  • La privación del sueño: un cambio, por mínimo que sea, en tu ciclo del sueño aumenta el riesgo de tenerlas. Por ello, las personas que sufren insomnio, son más propensas a soñar pesadillas. 

 

  • Los libros y películas: siempre decimos que a la hora de ir a dormir, la mejor forma de relajarse es ver un rato la televisión o leer un rato en la cama. Pero, para algunas personas, la temática de estas actividades llega a ser contraproducente para la conciliación del sueño. Sobre todo ocurre con el género de terror y está asociado con niños.

 

  • Miedos e inseguridades: muchas veces son las cosas que nos preocupan las que se enquistan en nuestra mente y por la noche surgen como pesadillas. Un claro ejemplo es lo que les pasa a los niños con la oscuridad. Para conocer más sobre este tema, no te pierdas nuestro post ¿cómo superar el miedo a la oscuridad?.

 

  • Factores ambientales: dormir en un espacio que te transmite incomodidad, ya sea por los sonidos, la luz o la decoración, también puede influir en la creación de nuestros sueños (o malos sueños). 

 

  • Liberación de estrés acumulado: no todo lo relacionado con las pesadillas es negativo, y así lo aseguran desde el Dream and Nightmare Laboratory, de la Universidad de Montreal. Soñar con aquello que nos da miedo, siempre y cuando no sea de manera crónica, ayuda a procesar las emociones y nos enseña a lidiar con los sentimientos negativos de manera mucho más tranquila y controlada. 

 

¿Cómo prevenir las pesadillas?

Cuando los niños son pequeños y no saben gestionar por ellos mismos sus problemas, han de ser los padres y madres los que deben tratar de garantizar su tranquilidad y comodidad total. De esta manera, asegurarán también su descanso más completo. Desde tiendas bed’s, además de tomar nota de todos los consejos sobre el descanso infantil, te recomendamos que te guíes por las siguientes pautas: 

 

  • Mantén un horario regular. Lo ideal es que se vayan a dormir y se levanten siempre a la misma hora. 
  • Diseña una rutina de sueño que les ayude a relajarse; una bañito, un cuento, un masaje, música…
  • Crea una atmósfera acogedora en su dormitorio, jugando con las mil y una posibilidades de decoración infantil que existen.  
  • Asegura su bienestar con un buen equipo de descanso. El colchón Montecarlo, junto con el Abatible Juvenil con apertura lateral y la almohada Tam-Tam, por ejemplo, es una de las combinaciones idóneas para el descanso infantil. 
  • Explícale que las pesadillas no son reales, solo sueños, y que estás en la habitación contigua para que se sienta segur@ durante la noche. 

 

Ya lo ves, las pesadillas son algo normal y hay que tratarlas como tal, pero si puedes, haz que afecten lo menos posible a su bienestar y su descanso nocturno, ¿por qué no intentarlo? Buenas noches y dulces sueños.

 

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