La siesta es una de las mejores costumbres que tenemos en nuestro país. Hoy te contamos curiosidades sobre la siesta y te damos algunas pistas para hacer que ésta no condicione de manera negativa tu descanso nocturno. ¡No te lo pierdas!

Atent@ a nuestros trucos para dormir la siesta.

 

¿Dónde nació la siesta?

 

La palabra siesta proviene del latín “sexta” y es que, era entonces cuando en la Antigua Roma detenían su trabajo para comer, descansar y reponer fuerzas. (Si quieres conocer un poco más acerca de la historia del descanso y los equipos de descanso que se han utilizado hasta la actualidad, no dudes en leer nuestro post “La evolución del descanso”). Actualmente esa sexta hora corresponde con el periodo de tiempo entre las 13h. y las 15h., dependiendo si es verano o invierno.

Poco a poco la siesta se convirtió en un fenómeno transcultural que en España establecimos como nuestra, en gran parte gracias a los horarios de jornada laboral que nos permiten descansar un ratito después de comer. Sin embargo, aunque parezca mentira, no es el único país donde se practica. También es una costumbre muy arraigada en algunas partes de Latinoamérica, China, Taiwán, Filipinas, India, Italia, Grecia, Oriente Medio y África del Norte. 

La siesta tiene muchos beneficios, de hecho, personajes como Einstein o Churchill, fueron grandes entusiastas de nuestra tan querida siesta. Pero, como todo en esta vida, en ocasiones puede resultar contraproducente. A continuación, te damos algunas recomendaciones que debes tener en cuenta a la hora de realizar la siesta: 

 

Recomendaciones para dormir la siesta perfecta:

 

1. Duración y posición 

Es recomendable que tu siesta dure entre 10 y 30 minutos, así lo asegura el doctor Diego García Borreguero, del Instituto de Sueño de Madrid. Y lo que es más importante, para que la siesta tenga efectos positivos sobre tu rendimiento, no debes entrar en el estado de sueño profundo, pues despertarás con sensación de cansancio. Por eso, te aconsejamos que duermas siempre la siesta en posición reclinada y preferiblemente en un lugar con luz y sonido de ambiente.   

 

2. Comer ligero

Aunque después de una comida copiosa tu cuerpo te pida descanso, la compleja digestión puede afectar a la calidad de tu sueño. Sin embargo, gracias a una comida ligera, tu siesta será perfecta y recargarás las pilas a tope. 

 

3. Objetivo de la siesta 

El principal objetivo de dormir la siesta debe ser recuperar la energía para afrontar el resto del día. En ningún caso deberás realizarla para compensar la falta de sueño que produce un descanso nocturno insuficiente. No lo dudes, ¡duerme siesta, aprovecha tu día al máximo y descansa genial por las noches!

 

4. Cuando despiertes 

Tus 5 sentidos tardarán un par de segundos en despertar completamente y para ello, ¿por qué no tomar algo que te ayude a resetear cuerpo y mente y te aporte vitalidad? Después de la siesta, aprovecha para comer fruta fresca de temporada.    

 

Así que ya lo sabes, duerme la siesta siguiendo estos consejos para poder aprovechar a tope del resto del día y que ésta no influya para nada en tu descanso nocturno. ¡Buenas noches! 

 

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