Si tienes dudas entre escoger un somier de láminas o una base tapizada, no te puedes perder este post. Te contamos las ventajas de cada una de estas bases de cama. 

 

Una de las preguntas que nos suelen hacer nuestros clientes a la hora de elegir su base de cama es “¿qué es mejor? ¿un somier de láminas o una base tapizada?”. Nuestra respuesta siempre es la misma: depende de qué necesites. Y es que, además de su aspecto físico, cada uno tiene distintos beneficios para tu descanso. Hoy te lo contamos todo. Sigue leyendo. 

 

Diferencias entre una base tapizada y un somier de láminas. 

¿Qué firmeza buscas?

En primer lugar, una característica a diferenciar es la firmeza de ambos soportes. Mientras la base tapizada es un apoyo que destaca por ser muy firme, el somier de láminas está pensado para personas que buscan una firmeza media o baja, puesto que la flexibilidad de sus componentes es mucho mayor. 

 

¿Cuánta transpirabilidad aportan a tu descanso?

Aunque en ocasiones se dice que las bases tapizadas son poco transpirables por su estructura lisa y en bloque, cabe decir que esto no es realmente cierto. Desde que aparecieron, los fabricantes, como Pikolin,  han ido trabajando en la innovación de sus diseños, materiales y tecnologías del descanso, para conseguir crear bases tapizadas con gran capacidad de ventilación. Actualmente encontramos modelos con una transpiración muy similar a la de un somier de láminas. 

 

¿Cuál es el colchón más indicado para cada una?

Podríamos decir que cualquier tipo de colchón puede ser completado con una base tapizada para un descanso perfecto; un colchón de látex, un colchón de muelles y un colchón de muelles ensacados, o incluso los colchones Bultex o de espumación técnica Premium. Sin embargo, los somieres de láminas encajarían con cualquier tipo de colchón, excepto con los de muelles ensacados, puesto que éstos requieren un soporte totalmente uniforme para evitar su deformación con el paso de los años.  

 

¿Qué grado de confort aportan?

Por último, tenemos que decir que por muchas diferencias que podamos encontrar entre estos dos tipos de bases de cama, ambas tienen una característica común: el gran confort que aportan al durmiente. Gracias a las tecnologías más avanzadas del mercado, las grandes marcas de descanso consiguen que el somier y la base tapizada ofrezcan un plus de comodidad, la cual potencia la agradable acogida de tu colchón. 

 

Ahora que ya sabes las diferencias esenciales entre estos dos tipos de bases, ¿con cuál te quedas? Elige la que más encaje contigo, consigue un descanso aún más completo y ¡disfruta de unas muy buenas noches!

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