Tu almohada, tan cómoda, pasamos tantas horas con ella… Pero, ¿la estamos manteniendo cómo debemos? Es importante limpiarla adecuadamente para alargar su vida útil y mantener sus cualidades el mayor tiempo posible.

El primer paso a seguir para el cuidado de tu almohada es cubrirla con una funda que la proteja y que puedas lavar tantas veces lo necesites, y así, estará protegida de las manchas, ácaros, bacterias y malos olores.

Sacudirlas cada día para que no se acumule el polvo y airearlas bien es otro bueno paso a seguir. Si tu almohada es de plumas o de fibras, sacudirla también le ayudará a devolverla su forma original y ayudando tu descanso.

Además de lavar la funda de la almohada, es recomendable, lavar la almohada al menos dos veces al año.

Pero, ¿Cómo lavo la almohada?

Antes de todo, mira bien la etiqueta de la almohada para asegurarte de que en las instrucciones de lavado especifica que puedes lavarla en tu casa.

Para que el resultado sea perfecto:

  • Es recomendable utilizar jabón líquido.
  • No pongas solo la almohada, añade pequeñas prendas para evitar posibles daños como camisetas o pañuelos.
  • Centrifuga dos veces para eliminar todos los restos del jabón.
  • Y lo más importante, deja que tu almohada se seque bien para evitar la aparición de hongos.

Si sigues nuestros consejos junto con las instrucciones específicas de lavado del fabricante, se mantendrá como nueva durante más tiempo.

Recomendamos cambiar la almohada habitual trascurridos dos años.

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