A la hora de hacer cambio de armario, no te olvides de la ropa de cama; ¿cómo mantenerla en perfecto estado? Hoy te contamos cómo lavar el nórdico, mantas, edredones y sábanas de invierno de forma óptima para mantener sus cualidades en perfecto estado de cara a la próxima temporada. 

Ha llegado el verano, las noches de calor y la ropa de cama ligera. Por eso, es el momento de guardar toda la ropa de abrigo de invierno. El año pasado, os contamos cómo guardar el nórdico de la mejor manera. Hoy hablamos de cómo lavar el nórdico y el resto de ropa de cama que ya no vas a usar; nórdicos, mantas, edredones y sábanas de abrigo. ¿Empezamos?

Debemos poner especial cuidado en la limpieza de estos complementos de descanso, pues durante su uso están en continuo contacto con la piel, por lo que las bacterias, los ácaros del polvo y la humedad se acumulan en ellos. Además, como los mantenemos guardados en espacios cerrados, si no quedan en perfectas condiciones, pueden llegar a deteriorarse durante este tiempo

En primer lugar, debes leer la etiqueta de la pieza de ropa, cuyos símbolos y composición te indicarán la mejor manera de limpiarla.

En segundo lugar, puedes proceder a su lavado específico.

¿Cómo lavar el nórdico o edredón?

Tanto para lavar el nórdico como para la limpieza del edredón, seguiremos las mismas indicaciones

Si está compuesto de un material delicado (de plumón, algodón, seda o tejido natural) lo mejor es llevarlo a una tintorería y dejar el lavado en manos de profesionales. Ellos se encargarán de todo. 

Si prefieres limpiarlo en casa, ten en cuenta sus medidas para hacerlo en la lavadora (si así lo indica en las condiciones de lavado), teniendo en cuenta que debe caber holgadamente y debe quedar a un lado del tambor para que no se enrolle con otras prendas. O bien, puedes lavarlo en la bañera. A continuación, sigue estos pasos: 

  • Lávalo con agua fría y detergentes muy suaves, evitando los suavizantes. 
  • Sécalo completamente. Usa un tendedor grande o ayúdate de la mesa y las sillas del comedor para extenderlo bien y procurar que no quede ni una pizca de humedad para poder guardarlo y que se mantenga en perfectas condiciones.

¿Cómo lavar las mantas?

Manta de lana: 

Además de cepillar sus fibras a menudo para evitar la aparición de pelusas (con cepillos específicos para ropa o textil), estas mantas pueden lavarse en máquina o a mano. Para lavarlas, seguiremos los mismos pasos que con los edredones y los rellenos nórdicos.

Manta de pelo: 

El material con el que están confeccionadas estas mantas suele deteriorarse al introducirlo en la lavadora, por eso te recomendamos que los laves siempre a mano. Además, evita escurrir el excedente de agua con demasiada fuerza (pues podría deformarse), y sécala, siempre, en posición horizontal. 

Manta polar: 

Este tipo de manta puede ser fácilmente lavada a máquina, siempre y cuando el ciclo seleccionado sea de prendas delicadas a baja temperatura y el resto de piezas incluidas en el lavado sean del mismo tejido. Para su secado, puedes optar por hacerlo al aire libre, o utilizar secadora a baja temperatura. 

¿Cómo lavar las sábanas de invierno?

Consideramos sábanas de invierno aquellas que estén confeccionadas con un material más calentito y grueso que el algodón, como por ejemplo las sábanas de franela o las de coralina.

  1. La primera vez que laves tus sábanas, puedes añadir media taza de vinagre blanco en el tambor. Con este truco, ayudarás a que las fibras se mantengan en perfecto estado. 
  2. Puedes lavarlas a máquina con agua fría y sin otras piezas de ropa. 
  3. Evita el uso de suavizantes
  4. Para evitar que destiñan no las dejes mucho tiempo dentro de la máquina tras su lavado.
  5. Sécalas a temperatura ambiente, sin usar secadora para conservar todas sus propiedades. 

¿Cómo guardar la ropa de cama de invierno?

Si conservas el envoltorio original de cada pieza, perfecto; re-utilízalo. Si no, te aconsejamos comprar bolsas de plástico o de tela con cremallera para guardar tu ropa de cama en perfectas condiciones. Intenta almacenarlas en lugares secos, donde la humedad no afecte a su tejido. 

Lavar el nórdico, las mantas, los edredones y las sábanas de abrigo de forma correcta te ayudará a guárdalos durante el verano en condiciones óptimas. Sigue nuestros consejos. Pero no te olvides de tener una mantita fina o colcha de verano siempre a mano, por si llega alguna noche más fresca. Disfruta de las noches de verano y guarda bien tu ropa de cama de abrigo hasta la próxima temporada.

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