La adolescencia es un periodo en el que se tiende a ir a la cama muy tarde y dormir hasta mediodía. ¿Pero qué pasa cuando hay que levantarse temprano para ir al instituto? Hoy hablamos de la falta de sueño en adolescentes, un problema que preocupa a muchas familias hoy en día, de sus posibles consecuencias y algunas formas que os ayudarán a mejorar la situación.

 

La vuelta al cole después de Navidades es intensa, tanto para adultos como para niños y adolescentes. Sin embargo, hay una gran diferencia entre la calidad del descanso de unos y otros durante las vacaciones de Navidad. Estos últimos, suelen aprovechar para trasnochar, salir y dormir hasta tarde. Ésto hace que su ciclo de sueño se vea afectado y no retomen el curso con buen pie. Pero…

 

¿Cómo afecta la falta de sueño en adolescentes?

 

En Navidades las alteraciones del sueño en adolescentes son mayores, pues son más de dos semanas en las que tienen vía libre para pasar la noche en vela y dormir hasta tarde durante el día.  

 

Esto puede perdurar en el tiempo, una vez iniciado de nuevo el curso escolar en enero, y afectarles negativamente a ellos y a su rutina diaria, pudiendo provocar un importante trastorno de sueño.  Tras las fiestas pueden surgir problemas como:

 

  • Dormir pocas horas. Siguen acostándose tarde pero deben levantarse pronto para ir a clase, por lo que pasar de dormir 12 horas, a dormir menos de 6.
  • Declive del rendimiento escolar. Según las investigaciones cerca del 20% de los alumnos de secundaria se duermen en clase y otro tanto experimentan signos de somnolencia, por lo que su nivel de atención disminuye notablemente haciendo que haya un déficit en la calidad de su aprendizaje.
  • Deterioro del estado anímico. Cuánto más sueño tienen durante el día, más apagados emocionalmente e irascibles están. Esto acaba influyendo en todos los ámbitos de su vida, desde los estudios, como comentábamos, hasta las relaciones personales.

 

¿Cómo prevenir la falta de sueño en adolescentes después de Navidad?

 

Aplicar cualquiera de nuestros consejos habituales para mejorar el descanso, podría ayudar. Como nuestra propuesta de crear un ritual para antes de ir a dormir (en el post “Aprende algunos trucos para descansar.

Pero concretamente, para el descanso de los adolescentes, son importantes los siguientes factores:

 

  • Mantener un estilo de vida saludable.

Con esto nos referimos tanto a la alimentación sana como al ejercicio. Y recuerda que antes de ir a dormir no es recomendable ingerir alimentos altos en calorías o grasas, ya que requieren de una digestión más compleja que puede afectar al descanso nocturno. Tampoco es bueno que los jóvenes beban alcohol o cafeína las horas previas a ir a la cama.

  • Crear un ambiente adecuado.

Es importante que su habitación sea cómoda, acogedora y tranquila, sin aparatos electrónicos a su alrededor, que la luz (natural o artificial) no afecte a su sueño y que tengan un equipo de descanso de calidad. Hoy en día, hay muebles para dormitorios juveniles que permiten un descanso perfecto, sin tener que invertir grandes sumas de dinero. Además, con las camas nido o literas ¡ahorras un montón de espacio!

 

Haz que todos los miembros de tu familia disfruten del mejor descanso y que la falta de sueño de los adolescentes no afecte ni a su rendimiento escolar ni a su salud. ¡Y a disfrutar de la vuelta al instituto!

 

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